El proceso paso a paso

El día de la firma ante notario: qué pasa exactamente, paso a paso

Ir al notario impone. Pero el día de la firma es un momento ordenado y previsible, y usted llega sabiendo exactamente lo que va a firmar. Qué hace el notario, qué se lee, qué ocurre después — y por qué, hasta el último minuto, usted sigue siendo libre de no firmar.

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Contenido revisado por Equipo de RENTA100.

Para muchas personas, ir al notario impone un poco de respeto. Suena solemne, importante, quizá hasta intimida. Vamos a ver el día de la firma tal y como es: un momento tranquilo, ordenado y pensado para protegerle a usted.

Usted llega sin sorpresas

Cuando llega a la notaría, ya se le ha explicado todo antes, con tiempo y sin prisa: qué fórmula ha elegido, cuánto va a recibir, qué derechos conserva. Y unos días antes le entregamos el borrador de la escritura, para que lo lea con calma — y para que lo lea con su propio asesor jurídico, si así lo desea. Se lo recomendamos. No le proponemos a nadie: así su revisión es de verdad independiente.

Y aun así, ese día usted sigue siendo libre

Esto es importante y queremos decirlo claro: el día de la notaría usted todavía puede decir que no. El notario leerá la escritura en voz alta, y si al oírla algo no le encaja, o simplemente ha cambiado de opinión, no firma. Se levanta y se va.

Preferimos mil veces una firma que no ocurre a una firma que alguien lamenta.

Quién estará y qué hace el notario

Estarán usted, el inversor que adquiere la titularidad o su representante, y el notario.

El notario es un funcionario público imparcial: no trabaja para usted ni para la otra parte. Comprueba que todo sea legal, lee la escritura en voz alta delante de todos, y le explica cada punto: qué vende, qué conserva, cuánto recibe y cómo queda protegido su derecho a vivir en casa. Si algo no le queda claro, pregunte las veces que haga falta: no se firma nada hasta que lo entienda del todo.

Lo que el notario no hace es decirle si el trato le conviene. Da fe de que es legal, no de que sea bueno para usted. Por eso insistimos en que lo revise antes con alguien de su confianza.

La firma, y lo que pasa después

Cuando todo está claro y usted está conforme, firma usted, firma la otra parte, y el notario da fe.

A partir de ahí ocurren dos cosas: usted recibe su dinero, según la fórmula elegida, y su derecho a seguir viviendo en su casa se inscribe en el Registro de la Propiedad.

Qué se descuenta en ese momento

Para que no haya ninguna sorpresa, esto es lo que sale de lo que usted recibe, ese mismo día:

  • Nuestros honorarios: el 1,5% de lo que usted reciba. Solo se cobran si la operación se firma.
  • La plusvalía municipal, si su ayuntamiento la aplica a su caso.

Tasación oficial: la hace una sociedad de tasación independiente, antes de la firma. Su coste es del propietario y se adelanta al aceptar una propuesta.

Y luego, a casa

Vuelve a su casa de siempre, con su dinero ya disponible. En su día a día no cambia nada: sus cosas, sus vecinos, sus costumbres. Lo único que cambia es que ahora puede vivir con más tranquilidad.

¿Tiene dudas sobre su caso concreto?

Cada situación familiar es distinta. Si quiere saber cómo se aplica todo esto a su caso, llámenos. Una llamada de 30 minutos aclara lo que páginas y páginas no aclaran.